Capítulo 1: Estructura física de una red

Concepto de red. Ventajas e inconvenientes.

Básicamente, una red es un conjunto de dispositivos, como ordenadores, impresoras, teléfonos, etc., que se interconectan para compartir recursos. Su origen se encuentra en los años 70, cuando comenzaron a conectarse los primeros ordenadores mediante cables.

En la actualidad, la existencia de las redes hace que la información pueda estar disponible, de forma inmediata, tanto para las empresas como para los usuarios individuales. A medida que las empresas aumentan su tamaño, las redes ganan en importancia, porque los ordenadores de los diferentes departamentos y/o sucursales se mantienen interconectados. De este modo, la información sobre el funcionamiento de la empresa se almacena en un único punto y se mantiene consolidada, eliminando la duplicidad de tareas. Incluso, en algunos casos, uno (o varios) de los ordenadores que forman parte de la red ofrecen grandes capacidades de cálculo o almacenamiento (mainframes) que son aprovechados por los demás ordenadores que se encuentren conectados.

Por otro lado, cada departamento y/o sucursal tendrá acceso inmediato a la información estratégica que le resulte necesaria para su funcionamiento.

Además de la información, las redes permiten optimizar el uso de muchos otros recursos, simplemente compartiéndolos. Por ejemplo, el uso de una impresora compartida evitará la necesidad de adquirir una para cada ordenador que necesite imprimir. Además, se optimizará el gasto en consumibles y disminuirá el tiempo de administración necesario.

Por último, las infraestructuras de red pueden mejorar la seguridad y el control del acceso a la información, permitiendo establecer quienes acceden, restringir a qué porciones de información puede acceder cada cual e impedir su modificación a quienes no estén autorizados.

De cualquier modo, las redes no sólo necesitan de un esfuerzo económico y humano para su despliegue, sino que también necesitarán invertir en la formación de los usuarios que las utilicen y personal especializado para su administración, que garanticen la disponibilidad de los recursos a quien los necesite, evitando a la vez el uso indebido de los mismos.