Recuperación completa del sistema desde una copia de respaldo en Windows Server 2012 R2

Una de las características más interesantes de la herramienta Copias de seguridad de Windows Server es que ofrece la posibilidad de recuperar por completo un sistema, incluso después de un desastre o una avería hardware que nos haya hecho perder todo el sistema o haya hecho que éste se vuelva inestable. Hoy veremos cómo lograrlo.

La copia de respaldo

Como es lógico, para poder hacer una recuperación completa del sistema usando una copia de respaldo, antes debemos haber realizado. Esto, que parece una perogrullada, no lo es tanto si tenemos en cuenta que, al hacerla, debimos elegir Servidor completo (recomendado). Puedes consultar el paso 4 del artículo Cómo hacer copias de seguridad en Windows Server 2012 R2 y cómo recuperlas.

Al crear la copia de seguridad, debimos elegir Servidor completo (recomendado).

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Antes de recuperar

Si el servidor que vamos a recuperar aún tiene capacidad para arrancar, podemos reiniciarlo y pulsar la tecla F8 en los primeros instantes de la carga del sistema. Después, en la lista de opciones de inicio, elegiremos Reparar el equipo.

En cualquier caso, tanto si el servidor ha quedado en condiciones de arrancar como si no, también podemos recurrir al CD de instalación de Windows Server 2012 R2. Como este es el camino más general, será el que tomemos en esta documentación.

La copia de seguridad de la que partimos deberá contener, como mínimo, los volúmenes críticos del servidor, aunque, si pretendemos recuperar el servidor completo, necesitaremos una copia de respaldo que contenga todos los volúmenes del servidor.

Cuando tengamos que reemplazar alguno de los discos originales por otro nuevo, debemos asegurarnos de que dicho disco tenga una capacidad igual o superior que el disco antiguo, independientemente del tamaño de los volúmenes contenidos en él. En otras palabras, si disponíamos de un disco con 500 GB donde sólo habíamos creado un volumen de 250 GB, no nos bastará con un nuevo disco de 250 GB para hacer la recuperación, sino que el nuevo disco deberá tener 500 GB o más de capacidad de almacenamiento.

En el caso más grave que podemos encontrarnos, es decir, que el ordenador que actuaba como servidor haya dejado de funcionar y deba ser reemplazado por otro, podremos recuperar una copia completa del sistema siempre que la arquitectura del procesador coincida con la de su predecesor. El resto de los controladores de arranque, probablemente se instalarán correctamente durante el primer inicio. En estos casos, también debemos prever que algunos programas, que fuesen dependientes del hardware específico que tuviésemos instalado, podrían no funcionar correctamente.

Proceso de recuperación

Una vez que hemos aclarado algunas cuestiones básicas, vamos a pasar a detallar el proceso de recuperación completa del sistema desde una copia de respaldo.

Comenzaremos por insertar en la unidad óptica el disco de instalación de Windows Server 2012 R2. La versión del disco deberá coincidir con la del sistema que intentamos recuperar. Después, iniciaremos (o reiniciaremos) el equipo.

Puede que, durante el inicio, debamos pulsar una tecla para arrancar desde la unidad óptica. Poco después, aparecerá el asistente de instalación de Windows Server.

Como ocurrió la primera vez que instalamos el sistema, comenzaremos por elegir el idioma.

Después, haremos clic sobre el botón Siguiente.

En el segundo paso, el asistente, además de la opción predeterminada, que consiste en iniciar la instalación del sistema, nos ofrece también la opción de Reparar el equipo.

En nuestro caso, haremos clic sobre Reparar el equipo.

La pantalla cambia de aspecto para indicarnos que se encuentra en modo Reparación y nos ofrece tres posibilidades:

  • Continuar
  • Solucionar problemas
  • Apagar el equipo

Como cabe esperar, hacemos clic sobre la opción Solucionar problemas.

Al hacerlo, llegamos a la pantalla Opciones avanzadas, donde podemos elegir entre Recuperación de imagen del sistema y Símbolo del sistema.

Esta última nos permitirá acceder a la línea de comandos para que podamos intentar recuperar el sistema dañado u obtener datos del disco. Sin embargo, aquí nos centraremos en la primera opción.

Hacemos clic sobre Recuperación de imagen del sistema.

Al hacerlo, la página Recuperación de imagen del sistema nos muestra el sistema operativo de destino que puede ser objeto de la restauración.

Hacemos clic sobre él.

Esto hará que se abra la ventana Recrear la imagen del equipo. Desde aquí, tendremos dos alternativas:

  1. Usar la imagen de sistema más reciente disponible (recomendado). Debajo de esta opción encontraremos información sobre el lugar donde está almacenada la copia, la fecha y la hora en la que se creó y el nombre del servidor al que pertenece. Puedes observar que el asistente de restauración ha asignado una letra de unidad (D:) diferente de la que le asignó el sistema operativo. No obstante, aunque este detalle pueda resultar curioso, no es importante.
  2. Seleccionar una imagen del sistema. En este caso, deberemos elegir una copia de seguridad que queremos utilizar.

En nuestro caso, nos decantaremos por la primera opción que, por otra parte, es la más frecuente.

Para continuar, haremos clic sobre el botón Siguiente.

En el siguiente paso, elegiremos cómo se recupera la copia de seguridad. Es frecuente elegir la opción Formatear y volver a particionar discos. Así, nos aseguraremos de que la restauración es completamente limpia y el resultado es idéntico a la copia de seguridad. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que, si el servidor dispone de volúmenes que no estaban presentes en la copia de seguridad, éstos también serán formateados y particionados, lo que ocasionará la pérdida definitiva de su contenido.

Por lo tanto, ante la duda, deberemos hacer uso del botón Excluir discos y marcar las casillas que hay junto a los discos que no queramos formatear ni particionar. El disco que almacena la copia de respaldo que estamos usando quedará excluido de forma automática. Lógicamente, estaremos obligados a mantener aquellos volúmenes que contengan los archivos del sistema operativo.

Existen discos que pueden no ser reconocidos de forma predeterminada por el sistema (por ejemplo, dispositivos RAID). Este tipo de dispositivos suelen venir con un disco que contiene los controladores (drivers) necesarios para que los reconozca el asistente de recuperación. Si este es el caso, usaremos el botón Instalar controladores… para incorporarlos.

Por último, el botón Opciones avanzadas nos ofrece la posibilidad de que el equipo se reinicie automáticamente cuando finalice la recuperación y de buscar errores en el disco cuando termine la recuperación.

Cuando hayamos indicado nuestras preferencias, en la ventana principal del asistente, hacemos clic sobre el botón Siguiente..

En la última etapa del asistente, podremos confirmar los detalles de la restauración antes de iniciarla. Si observamos algún error, podemos utilizar el botón Atrás hasta volver al paso correspondiente para subsanarlo.

Si todo es correcto, haremos clic sobre el botón Finalizar.

Como hemos decidido Formatear y volver a particionar discos y esto puede acarrear la pérdida de datos, el asistente nos vuelve a pedir confirmación para llevar a cabo el proceso. Si estamos seguros, hacemos clic sobre el botón Sí.

Si estamos seguros, hacemos clic sobre el botón Sí.

A continuación, aparecerá una ventana con una barra de progreso que nos indica el avance de la restauración.

Nos limitamos a esperar unos instantes.

Finalmente, el asistente nos avisa de que la copia de seguridad se ha restaurado y de que el sistema se va a reiniciar.

Si no queremos esperar a que expire la cuenta atrás, podemos hacer clic sobre el botón Reiniciar ahora.

Cuando se complete el reinicio, el sistema habrá vuelto al estado que tenía cuando hicimos la copia.

Y hasta aquí el artículo de hoy. Espero que te resulte útil.