Comprobar el rendimiento del sistema en Ubuntu 14.04 LTS

Ubuntu 14.04 LTS dispone de un modo muy sencillo de comprobar, en la interfaz gráfica, el
rendimiento que están ofreciendo los elementos fundamentales del ordenador. En particular, podremos  observar cómo se comportan el procesador, la memoria (tanto la principal como la de intercambio) y la conexión de red. De esta forma, podremos identificar los cuellos de botella que ocasionen un comportamiento inadecuado.

Una forma rápida de abrir el Dash consiste en pulsar la tecla con el logotipo de Windows en tu teclado

La herramienta a la que debemos recurrir para estas comprobaciones es el Monitor del sistema (gnome-system-monitor). Una herramienta muy versátil, como veremos en este artículo y en algún otro más adelante.

Para ejecutarla, hacemos clic en el botón superior del Launcher para desplegar el Dash y comenzamos a escribir parte de su nombre. Cuando lo veamos en pantalla, sólo tenemos que hacer clic sobre él.

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Cuando aparezca la herramienta, hacemos clic sobre ella.

Poco después, veremos una ventana que se encuentra dividida en dos partes: cuatro solapas en la parte superior y la información de la solapa elegida en la parte inferior.

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De momento, nos centraremos en el contenido de la solapa Recursos.

Como podemos ver, la solapa Recursos muestra información sobre tres subsistemas distintos:

  • CPU: Se muestra un gráfico con el grado de ocupación del
    procesador durante el último minuto y el porcentaje de uso actual. Si
    disponemos de varios procesadores (o varios núcleos) se mostrará la
    información diferenciada por colores para cada uno de ellos.
    Por ejemplo, en la imagen anterior comprobamos que el procesador dispone de 2 núcleos y que en ese preciso instante, el primero estaba ocupado al 21,2% de su capacidad, mientras que el segundo lo estaba sólo al 17%
  • Memoria: Como en el caso de la CPU se muestra la
    ocupación de la memoria tanto en el último minuto como en el momento
    actual. En el mismo gráfico se representa tanto la memoria principal (RAM) como la memoria de intercambio (swap).
    Así, en la imagen superior comprobamos que el equipo dispone de 2GB de memoria RAM y tiene ocupados 561,5 Mb, lo que supone un 28,1%. Por su parte, disponemos de 3,7GB de memoria de intercambio y se encuentra completamente desocupada.
  • Red: De nuevo se muestra un gráfico con el nivel de ocupación de la
    conexión de red durante el último minuto. También se muestra la cantidad
    de información enviada y recibida y el ancho de banda ocupado en el
    instante actual.
    En la imagen venos que en ese momento en particular, la red se encuentra inactiva, pero que han sido recibidos 1,2 Mb y enviados 172,3 KB.

Una característica particular es que podemos cambiar el color de cualquiera de las líneas que forman la imagen. Por ejemplo, en nuestro caso, la información sobre los dos núcleos del procesador se muestra en rojo y naranja. Al ser dos colores próximos, puede que en algunos tramos del gráfico no se distingan muy bien cada una de ellas. Para resolverlo, basta con hacer clic sobre el color que quieras cambiar. Por ejemplo, sobre el cuadro rojo que hay junto al texto CPU 2.

Al hacerlo, aparece una ventana titulada Coger un color de «CPU 2».

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Basta con hacer clic sobre el color deseado y, después, sobre el botón Seleccionar.

Incluso puedes hacer clic sobre Personalizada para escoger cualquier color que no se encuentre entre los predeterminados.

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Al volver a la ventana principal, comprobamos que el color ha cambiado.

Además, la solapa Sistema de archivos, ofrece información sobre los sistemas de archivos que tengamos montados en estos momentos., Ahí podemos consultar el tipo de sistema de archivos, su capacidad de almacenamiento, su nivel de ocupación, etc. Por ejemplo, en la imagen podemos comprobar que disponemos de un volumen diferente para el directorio raíz del sistema y para los perfiles de usuarios.

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Solapa Sistema de archivos.

Conclusión

Como puedes ver, cuando nuestro ordenador no ofrece los niveles de rendimiento que esperamos de él, podemos averiguar fácilmente los motivos por los que esto ocurre, sólo con observar los datos que nos ofrece el Monitor del sistema. En muchos casos, podremos resolver el problema ampliando la memoria o sustituyendo la tarjeta de red o el disco duro.

One more thing…

Recuerda que hace unos días, también publicamos un artículo sobre cómo Comprobar el rendimiento del sistema en Windows 8.1.