3.9. Una última observación

Seguro que después de leer este capítulo, has echado de menos probar el funcionamiento de los programas en un dispositivo móvil real. No te quepa duda de que lo haremos más adelante. Sin embargo, el comportamiento del emulador es idéntico al de un dispositivo físico (al fin y al cabo, el emulador ejecuta el mismo código base que un dispositivo físico).

La gran diferencia consiste en que es mucho más fácil depurar una aplicación usándolo para hacer las pruebas.

El único aspecto en el que podremos tener dificultades, será cuando desarrollemos programas que estén relacionados con aspectos particulares del hardware de los dispositivos móviles que sea difícil de emular, como por ejemplo el acelerómetro. En esos casos, no quedará más remedio que recurrir al dispositivo físico.


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