4.1. Introducción

En los capítulos anteriores hemos aprendido a instalar y configurar el entorno de desarrollo para crear aplicaciones Android y hemos puesto dicho entorno en funcionamiento, creando una primera aplicación básica y probando uno de los ejemplos incorporados en el SDK (aunque la explicación es extensible a cualquiera de los ejemplos incluidos).

A partir del próximo capítulo, describiremos cómo crear y compartir una aplicación más completa y también más compleja. Sin embargo, ahora debemos hacer un pequeño alto en el camino para aprender cómo se estructura cualquier aplicación para Android. Lógicamente, este capítulo será más teórico que el resto, pero sin él, no comprenderíamos la verdadera esencia de lo que sigue después.

Una de las cosas más importantes que aprenderemos es que una aplicación Android no es monolítica, sino que se estructura en grandes bloques organizativos.

El objetivo es que, al final del capítulo, conozcas cuáles son los principales componentes que utilizamos en Android para crear aplicaciones y cómo deben utilizarse al construir un nuevo proyecto.


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