Capítulo 6: Realización de tareas básicas (Parte 1)

Publicado por P. Ruiz en



Arranque y parada del sistema. Sesiones.

De forma genérica, solemos llamar usuario a
cualquier persona que utiliza un ordenador.

Para facilitar la administración del equipo, su
administrador debe crear una cuenta de usuario para cada usuario
que lo utilice. Al hacerlo, cubriremos varios objetivos
diferentes:

  1. Siempre estará identificada la persona que
    ha usado el ordenador en cada momento.

    De hecho, bastará con consultar los logs del
    sistema para averiguar qué cuenta de usuario se encontraba
    activa en un momento concreto. Si cada cuenta es usada por
    un único usuario, también tendremos identificado al usuario.

  2. Podremos limitar las acciones que puede
    llevar a cabo cada cuenta de usuario (usar la impresora,
    conectarse a Internet, etc.).

    Así, conseguiremos que unos usuarios tengan
    permisos para hacer ciertas tareas y otros no, aumentando el
    nivel de seguridad de la instalación.

  3. En los sistemas operativos actuales, cada
    cuenta de usuario está asociada a un perfil.

    Esto significa que cada usuario tendrá su
    propio fondo de escritorio, favoritos de Internet, una
    imagen personal para identificar su cuenta, resolución de
    pantalla, tema de escritorio, documentos personales, su
    propia colección de imágenes, música, vídeos, etc.

Inicio y cierre de sesión con una cuenta de
usuario

En las últimas versiones de Windows,
la pantalla de autenticación está cubierta por la pantalla
de bloqueo
.

Para retirarla, basta con hacer clic sobre
ella o pulsar la tecla de Esc.

Pantalla de bloqueo

Cuando iniciamos un ordenador, lo más frecuente
es que se inicie de forma automática la carga del sistema
operativo.

Iniciar sesión

Cuando concluye la carga, la mayoría de los
sistemas operativos modernos, muestran una pantalla de
autenticación. En ella podemos elegir la cuenta de usuario con
la que vamos a trabajar y, a continuación, escribir la
contraseña correspondiente.

Como cabe esperar, cada usuario sólo debe
conocer su propia contraseña.

Una vez que la hayamos escrito, podremos
comenzar a trabajar con el sistema operativo.

1

Pantalla de autenticación en Windows
10
.

Después de escribir la contraseña puedes
pulsar Intro o hacer clic sobre la flecha de la
derecha.

Si tienes más de una cuenta de usuario en el
equipo, Windows 10 te ofrecerá la última con la que
estuviste trabajando. Si quieres elegir una cuenta diferente,
bastará con hacer clic sobre su nombre en la esquina inferior
izquierda de la pantalla.


En el caso de Ubuntu 18.04, en la pantalla
de Bienvenida
se ofrece una lista con los usuarios que
tenemos definidos hasta este momento. Como en Windows,
de forma predeterminada estará seleccionado el usuario con el
que trabajamos en la sesión anterior.

2

Para elegir un usuario diferente, basta
con hacer clic sobre él o movernos por la lista con las
teclas de cursor y pulsar la tecla Intro
cuando nos encontremos sobre la cuenta elegida.

Al hacerlo, la pantalla cambiará para solicitar
la contraseña.

3

Bastará con escribirla y pulsar la tecla Intro
o hacer clic sobre el botón Aceptar.

Llamamos iniciar sesión al proceso de
autenticarnos en un sistema operativo, es decir, elegir una
cuenta de usuario y escribir la contraseña.

Cuando hayamos terminado de trabajar, deberemos
cerrar sesión o apagar el equipo.

Por lo tanto, llamamos sesión al
tiempo en el que la cuenta de usuario se encuentra activa en el
sistema.

Si abandonamos un ordenador con la sesión
abierta, otra persona podrá suplantarnos y realizar en nuestro
nombre cualquier acción sobre el sistema.

En el caso de Ubuntu, cuando inicias
sesión, siempre obtienes el Escritorio. En Windows,
también era así en versiones anteriores a Windows 8.
Sin embargo, en Windows 8 y 8.1, dependiendo
de la configuración activa puede obtenerse la Pantalla
Inicio
o el Escritorio.

1

Si te encuentras en la pantalla Inicio,
puedes ir al Escritorio haciendo clic sobre el
recuadro que lo representa..

2

Para ir desde el Escritorio a
la pantalla Inicio, basta con hacer clic en el
botón Inicio de la Barra de tareas.

A partir de Windows 10, el
comportamiento predeterminado consiste en mostrar el Escritorio
cuando se completa el inicio de sesión.

3

Escritorio de Windows 10.

Y ahora, el contenido de la Pantalla Inicio
se muestra integrado al desplegar el contenido del botón
Inicio
de la barra de tareas.

4

Menú Inicio.

Cerrar sesión y apagar el equipo

Para cerrar sesión en Windows 10,
comenzaremos por abrir el Menú Inicio, como en la
figura anterior. A continuación, haremos clic sobre la imagen
que representa a la cuenta de usuario activa…

1

… Y por último, en el menú emergente que
aparece, elegiremos la opción Cerrar sesión.

Y si lo que pretendemos es apagar el equipo, en
el Menú inicio, haremos clic sobre el icono de apagado…

2

… Y, en el menú emergente que aparece,
elegiremos la opción Apagar.

En el caso de Ubuntu,
independientemente de que queramos apagar el equipo o
reiniciarlo, comenzaremos haciendo clic sobre el menú del
sistema
en la esquina superior derecha de la pantalla.

Al hacerlo, aparecerá un menú emergente con
diferentes opciones.

3

A continuación, haremos clic sobre el
botón Apagar.

El resultado será un menú donde se muestran tres
opciones: Cancelar, que permite anular la tarea, Reiniciar
y Apagar.

4

Sólo tenemos que hacer clic sobre la
opción que prefiramos.

Y si lo que pretendemos es cerrar la sesión con
la cuenta actual, sólo tenemos que desplegar las opciones de la
cuenta de usuario en el menú del sistema.

4

En su interior elegiremos Cerrar la
sesión
.

En ambos sistemas, al cerrar sesión, volvemos a
la pantalla de autenticación, desde la que podremos iniciar
sesión con un usuario diferente.

Cambiar de usuario

Una de las ventajas que ofrecen los sistemas
operativos multiusuario es que podemos trabajar con varios
usuarios a la vez (siempre que dispongamos de las contraseñas
necesarias)

En Windows 10, la forma más rápida
consiste en hacer clic sobre el botón Inicio para
desplegar el menú, y hacer clic sobre el icono que representa a
la cuenta de usuario.

1

Por último, en el menú emergente que
aparece, hacemos clic sobre el nombre de la cuenta con la
que queremos trabajar.

Lo siguiente que nos pide el sistema es la
contraseña de la cuenta de destino.

En el caso de Ubuntu, hacemos clic
sobre el menú del sistema y desplegamos las opciones
de la cuenta de usuario

2

En su interior, elegimos la opción Cambiar
de usuario
.

Al hacerlo, volvemos a la pantalla de
autenticación, desde la que podremos iniciar sesión con un
usuario diferente.

Además, debemos tener en cuenta varias
aclaraciones:

  • En ninguno de los sistemas se cierra la
    cuenta de origen, por lo que, si dejamos ejecutándose un
    proceso que no necesita atención por parte del usuario, éste
    seguirá funcionando con normalidad (por supuesto, también
    sigue consumiendo recursos del sistema).
  • Para volver a la cuenta de origen, habrá que
    volver a introducir la contraseña.
  • Si hemos dejado en la cuenta de origen
    archivos abiertos y apagamos el ordenador desde la cuenta de
    destino, en la cuenta de origen podría llegar a perderse los
    datos no almacenados.

Si vas a cambiar de cuenta y no sabes si
necesitarás volver a la cuenta de partida, quizás sea mejor
que cierres sesión con la primera.

Alternativas al apagado del equipo

Cuando elegimos la opción de Apagar el
ordenador, lo primero que hace el sistema operativo es comprobar
si alguna de las aplicaciones que tengamos abiertas están
trabajando con archivos cuya última versión no ha sido aún
almacenada en disco. Si es así, nos ofrece la oportunidad de
guardarlos.

Después, se cierran todos los programas y, a
continuación, también se van cerrando, de forma ordenada todos
los procesos o servicios que hayan sido activados por el propio
sistema operativo. Finalmente, se apaga el ordenador.

Si elegimos Reiniciar, básicamente es
igual que si apagamos e inmediatamente después pulsamos el botón
de encendido.

Además de estas opciones, que son básicas, los
sistemas operativos suelen ofrecer dos opciones más:

  • Suspender: Consiste en detener todos
    los procesos y guardar el estado del sistema en memoria RAM.
    El ordenador se pone en modo ahorro de energía, pero sigue
    consumiendo. Todo volverá a la normalidad dando un toque al
    botón de encendido o pulsando alguna tecla.
  • Hibernar: Consiste en enviar el
    contenido de la memoria al disco (al archivo hiberfil.sys
    en el caso de Windows, o a la partición swap,
    cuando utilizas Ubuntu) informa al gestor de
    arranque para el próximo inicio y apaga el ordenador. Durante
    la hibernación apenas se consume energía. Para
    recuperar la sesión pulsaremos el botón de encendido.

Como puedes imaginar, el sistema operativo tarda
menos tiempo en volver a su estado normal cuando está suspendido
que cuando está hibernado. Sin embargo, el tiempo será
siempre inferior que cuando arrancamos el ordenador de la forma
habitual.

Ya hemos publicado algunos artículos donde te
explicamos cómo habilitar la hibernación en los dos sistemas
operativos que estamos usando como referencia: