Capítulo 3: Estructura del sistema operativo

Software de base de un sistema informático

Como vimos en el capítulo anterior, el software de sistema, también llamado software de base, es el conjunto de software que se encarga de gestionar los recursos hardware del sistema informático, separando tanto a los usuarios finales como a los desarrolladores de software de sus características específicas. En particular, en su relación con la memoria, el almacenamiento externo, las impresoras, las comunicaciones y los dispositivos de comunicación con el usuario. Para lograrlo, incorpora una interfaz adecuada para el usuario final y un conjunto de funciones y procedimientos que pueden ser invocados por los programas de aplicación y que recibe el nombre de API (del inglés Application Programming Interface).

Si no existiera el software de sistema, cada programador que, por ejemplo, estuviese escribiendo un programa que ofreciera datos impresos, tendría que escribir las instrucciones necesarias para controlar de forma precisa la impresora. Si, además, el objetivo fuese que el programa funcionara en ordenadores con diferentes modelos de impresora, tendría que repetir el trabajo para cada modelo concreto. Esto haría que el trabajo al que se enfrentara fuese ingente.

Sin embargo, el software de sistema hace que los programas de aplicaciones puedan manejar las impresoras de una forma genérica, con ordenes básicas y sencillas, y lo que es más importante, generales para cualquier modelo de impresora.

Además, esta idea se aplica también al resto de los dispositivos: discos duros, dispositivos de almacenamiento USB, monitores, ratones, etc. Todas las ordenes de este tipo son las que forman el API.

Aunque el elemento fundamental del software de sistema es el sistema operativo, también se incluyen en este nivel los controladores de dispositivo, las herramientas de diagnóstico y otras utilidades.