Capítulo 5: Administración de los sistemas operativos

Activación y desactivación de servicios

En el capítulo 3, dentro del apartado Gestión de procesos, ya hablamos del concepto de Servicio. Allí comentábamos que los servicios son un tipo particular de procesos que suele ejecutarse en segundo plano, es decir, sin que el usuario tenga constancia directa de su presencia y, normalmente, esperan un tipo de suceso para ofrecer una determinada prestación al usuario.

Durante la carga del sistema operativo, se inician multitud de servicios  que están ocupando memoria y tiempo de procesador. Algunos de ellos, nunca llegan a ser necesarios.

Si queremos aprovechar al máximo la capacidad de cálculo de nuestro equipo, podemos pensar en desactivar aquellos servicios que no son necesarios para el uso que hacemos del ordenador. Aún así, debemos tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, su funcionamiento está muy optimizado (sobre todo los del propio sistema operativo) y que, si no se usan, pronto acaban paginados a disco. Además, debemos tener en cuenta dos inconvenientes fundamentales:

  • Si deshabilitamos un servicio necesario para el sistema operativo, éste puede dejar de funcionar de forma correcta.
  • Un servicio que no es necesario en este momento y lo deshabilitamos, deberemos recordar habilitarlo en el futuro si llegara a serlo.

En cualquier caso, a medida que aumenta la cantidad de programas que tenemos instalados, pueden existir servicios menos optimizados. Incluso, en sistemas como Windows, pueden quedar en funcionamiento servicios asociados a un determinado programa aún cuando éste haya sido desinstalado. Incluso pueden existir servicios actuando como spyware. Por todos estos motivos, resulta interesante saber cómo actuar sobre los servicios del sistema.

Activar o desactivar servicios en Windows

Si, a pesar de todo lo dicho más arriba, estás pensando en deshabilitar algunos servicios de tu sistema, en la siguiente tabla tienes algunas sugerencias:

Servicios que puedes eliminar

Y para llevar a cabo la tarea, puedes recurrir al artículo que publicamos hace algún tiempo en Somebooks.es:

Activar o desactivar servicios en Ubuntu

La ejecución de los servicios en Ubuntu depende de dos mecanismos diferentes:

    • Los nivel de ejecución (runlevel) que, en la mayoría de las distribuciones GNU/Linux sirve para indicar el modo en el que está operando el sistema operativo. En la práctica se emplean los siguientes niveles:

Niveles de ejecución

  • Los scripts de inicio, que se almacenan en el directorio /etc/init.d y cuya ejecución depende del nivel de ejecución bajo el que está ejecutándose el sistema operativo.

De forma habitual, Ubuntu se ejecuta en nivel 2.

Para aprender a arrancar o parar servicios en la interfaz gráfica de Ubuntu, puedes recurrir al siguiente artículo:

En cualquier caso, muchos de los programas que se ejecutan en segundo plano cuando trabajamos con el sistema operativo no son considerados servicios. El motivo es que no dependen del propio sistema, sino de la interfaz gráfica. Por ejemplo, en esta categoría se encuentran las diferentes utilidades que nos muestran el estado de la conexión a la red local o la fecha y la hora del sistema en el panel superior, el agente de claves SSH o el programa que se encarga de montar automáticamente cualquier dispositivo que conectemos al equipo.

Para habilitar o deshabilitar cualquiera de estas herramientas, podemos recurrir al programa Aplicaciones al inicio. Incluso nos permite añadir cualquier programa que deseemos para que se inicie automáticamente cada vez que iniciemos sesión.

Para ver cómo funciona, puedes revisar los siguientes artículos: