Capítulo 5: Administración de los sistemas operativos

Rendimiento del sistema

En general, podemos definir el concepto de rendimiento como la rapidez con la que un equipo realiza las tareas que se le encomiendan (tanto las relacionadas con el propio sistema, como las relacionadas con las aplicaciones y servicios). En principio, el rendimiento del sistema estará limitado por diferentes aspectos:

  • La velocidad del propio procesador.
  • La cantidad y velocidad de la memoria principal.
  • La velocidad de los dispositivos de almacenamiento externo (normalmente discos duros).
  • La velocidad de las interfaces de red.

Evaluar el rendimiento en Windows

En el capítulo 3, ya mencionábamos un artículo (Finalizar programas o servicios que no responden en Windows 8.1) donde recurríamos al Administrador de tareas para realizar ese trabajo. Sin embargo, si leíste el artículo, comprobarías que el Administrador de tareas puede utilizarse con otros fines. Por ese motivo, un tiempo después publicamos otro artículo, donde abundábamos es sus capacidades:

Ambos artículos son de lectura obligada para entender este apartado.

Evaluar el rendimiento en Ubuntu

Como en el caso anterior, en el capítulo 3, también aprendimos cómo Finalizar programas o servicios que no responden en Ubuntu 14.04 LTS usando el Monitor del sistema. Se trata de una herramienta con la que también podemos obtener información sobre el rendimiento. Algo que ya aprendimos a hacer en este artículo: